Presentación

¿Quienes Somos?

           La Muy Antigua, Ilustre, Venerable y Sacramental Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad es una institución perteneciente a la Asociación Publica de Fieles Hermanos de Nuestra Señora de la Soledad, Asociación  de derecho diocesano, que animada de la espiritualidad del Carmelo Teresiano, busca fomentar una vida más perfecta, promover el culto público a la Bienaventurada Virgen María en el misterio de su Soledad y la animación con espíritu cristiano-mariano del orden temporal.
        La Cofradía de La Soledad, como se le llama comúnmente, fue fundada canónicamente el 13 de Abril de 1603 en la ciudad de Lima – Perú como “Cofradía de Penitencia”. 
        En la actualidad la "Familia Soleana" en el Perú, está compuesta por las siguientes instituciones:

“Cofradía Sacramental de Nuestra Señora de la Soledad”:  Es la rama más antigua de la Asociación y depositaria de su tradición. Sus integrantes participan activamente de la vida de la Asociación y tienen a su cargo la organización de los cultos en honor a nuestros santísimos titulares.

 “Hermandad de Colaboradores de Nuestra Señora de la Soledad”: Son los fieles que participan de nuestra espiritualidad, carisma y misión colaborando libremente, y de acuerdo a su disponibilidad, en las obras que realiza la Asociación y en las actividades que esta organiza.

“Comunidad de Hermanos Oblatos de Nuestra Señora de la Soledad”: Es la rama de hermanos consagrados, viven el celibato como oblación de sus vidas a Dios por el reino y en reparación a los dolores de nuestra Señora. Tienen las responsabilidades del cuidado y custodia de la Iglesia de Nuestra Señora de la Soledad y de la sagrada imagen de nuestra Titular, la preparación y desarrollo de los oficios litúrgicos en su templo, asi como también de la formación inicial y permanente de los hermanos cofrades y colaboradores.         

          La presencia de toda nuestra Asociación, cofrades, colaboradores y oblatos, está encaminada a:
  • Motivar a una vida más perfecta que responda a la llamada universal a la santidad (LG capítulo V), teniendo a María Santísima como ejemplo en la imitación de sus virtudes.
     
  • Fomentar la búsqueda constante de la unión con Dios, por el camino de la oración, la conversión continua (metanoia), del apostolado en la vida diaria y al servicio de la Iglesia, siendo contemplativos en medio del mundo.
     
  • Animar a los hombres a conformar su modo de pensar y de obrar al del evangelio, mediante un constante cambio interior a través del proceso de conversión continúa (ascesis).
     
  • Formar una auténtica fraternidad cristiana, comunidad de hermanos en el amor, que considera al Hermano como un “don de Dios”.
     
  • Hacer de la Sagrada Liturgia, cumbre a la cual tienda nuestra actividad evangelizadora y al mismo tiempo, la fuente donde mana toda su fuerza espiritual (SC, 10), animando y fomentando la participación en la liturgia de la Iglesia, tanto en la Eucaristía como en la Liturgia de las Horas.
     
  • Intensificar la vida eucarística difundiendo las excelencias del misterio eucarístico y la devoción al Santísimo Sacramento.
     
  • Incrementar, mantener y difundir la devoción y el culto a la Bienaventurada Virgen María en el misterio de su soledad, como lugar de encuentro de los hombres con Dios, siendo testigos de la participación y misión de María en plan de de salvación de los hombres.